Galería
 Las dos piezas externas.

Ermita de San Baudelio (Casillas de Barlanga, Soria)

“En el siglo IV, Baudelio, un monje galo, humilde y celoso en predicar el evangelio, intentando acabar con el culto pagano, fue martirizado en Nimes. Al poco de su muerte, según cuenta la tradición, de las heridas de su cuerpo empezó a manar sangre y leche, que curaba a los enfermos que se acercaban. Se sucedieron numerosos milagros y, con el tiempo, los huesos del mártir se desperdigaron, llegando algunos a la Hispania visigoda, hacia el siglo VI. Tal vez a una pequeña gruta de la tierra soriana de Berlanga. Gruta a la que se añadiría, en el siglo XI una ermita mozárabe”.

 

La propia Fundación de Las Edades del Hombre sitúa en esta mítica leyenda el origen de una de las dos piezas externas que completan la exposición soriana, la ermita de San Baudelio, ubicada en Casillas de Berlanga.
La ermita mozárabe es un monumento de gran interés tanto por su arquitectura como por sus pinturas románicas, de una singularidad excepcional. Casi un milenio después de su construcción y pese a que parte de sus interesantísimas pinturas murales fueron vendidas a un marchante en 1922 o arrasados por los expoliadores, se le sigue conociendo hoy día como:

La 'Capilla Sixtina del arte mozárabe'.

 

Su construcción mozárabe está datada hacia 1070 y es el reflejo de la convivencia entre culturas. Su construcción sencilla sobre un antiguo monasterio, las pinturas interiores de estilos y momentos varios y los arcos en herradura que, una vez dentro, emulan a una pequeña mezquita, son fiel reflejo de su historia.
Atravesada la puerta se contempla el Edén, concebido como un gran árbol de piedra, una palmera de vivos colores, símbolo del paraíso, el oasis, la sombra, el frescor, la escala hacia lo alto después del largo camino de la vida. El jardín de las delicias, paraíso místico y oriental.
Sobre la palmera, una especie de linterna o mirhab, parece el lugar de la ascensión suprema e inalcanzable, del silencio, del vacío, de la iluminación...

la morada de Cristo.

 

A los pies del templo un conjunto de arquerías, recuerdan a la sala de oración de una mezquitilla; sobre la que se levanta una tribuna, que pudo servir de coro alto, o de alojamiento a los monjes del monasterio mozárabe.
Las pinturas más antiguas, mozárabes, se situaban en la zona baja de los muros. Eran la representación del paisaje del paraíso, bajo la palmera, y había escenas cinegéticas, águilas y leones en medallones, como símbolo de las realidades eternas, de la resurrección y la fuerza; toros, reflejo del instinto o apetito terreno; un dromedario, imagen de la humildad y del alma que medita; un oso, símbolo de la mansedumbre; y elefantes, símbolos de la fortaleza, castidad e inocencia, recreaban tanto la expresión simbólica de la vida y vida paradisíaca, como reflejaban el Arca de Noé los beatos de la época.

 

Las pinturas románicas, situadas en la nave, narraban lo teológico y espiritual. En los muros episodios de la vida pública, Pasión y Muerte de Cristo: Las tres Marías ante el Sepulcro, anuncio de la Resurrección; Las Bodas de Caná, la curación del ciego y la resurrección de Lázaro, milagros de Cristo. Las tentaciones de Jesús, La entrada triunfal de Cristo en Jerusalén y La Santa Cena, según recuerda la Fundación de Las Edades en su exposición sobre el templo.

 

IMAGEN DE LA PROPIA MUESTRA
La importancia de la ermita es tal que su lugar más representativo, la palmera de San Baudelio, ha sido elegida para representar a la muestra soriana en carteles, catálogos, etc.

La palmera de San Baudelio evoca ese 'paisaje interior' protagonista de la exposición soriana. Es una foto interior que proyecta hacia el cielo y que, a pesar de ser arquitectura, evoca también la naturaleza y el paisaje. Además, es una imagen representativa del patrimonio religioso de la Diócesis, que nos acerca a los primeros cristianos que repoblaron esta zona tras la invasión árabe.

 

Además de representar la última muestra de Las Edades del Hombre, la propia imagen gráfica de la Fundación utiliza otro símbolo que se puede encontrar en unos de los frescos de la ermita de San Baudelio. Se trata del león, identificado en el logotipo únicamente con la parte inferior de sus patas.

 

Ermita de San Miguel. (Gormaz, Soria)

Entre una necrópolis prerromana del siglo IV, un castro celta, un puente romano, y un formidable castillo árabe del siglo X; en la falda del cerro donde se asienta la fortaleza se conserva una ermita, y a su alrededor la aldea de Gormaz.

De origen visigodo, allá por el siglo VI, se cree que el templo pudo haber sido destruido por la invasión árabe. Cuando el territorio es reconquistado definitivamente por el rey Fernando I en el siglo XI, se funda la aldea de Gormaz con una ermita dedicada a San Miguel.

 

Según considera la Fundación en su explicación sobre las piezas externas de la muestra 'Paisaje Interior', la ermita construida entre los siglos XI y XII mantiene una gran sencillez y austeridad exterior en muros, con espadaña a poniente.

De una sola nave rematada con tejado a dos aguas, y ábside cuadrado, éste conserva una cornisa con relieve geométrico y un interior de bóveda de cañón.

A través de una pequeña portada procedente de otra antigua ermita que existía por el lugar, se accede al interior de la nave, cubierta por una armadura de madera, y revestida de pinturas murales románicas del segundo cuarto del siglo XII, con un influjo de las de la ermita de San Baudelio de Berlanga.

 

En los muros de la ermita, algunas inscripciones y relieves se han mantenido a través del tiempo, probablemente procedentes de antiguas construcciones romanas y visigodas. Una de las más interesantes aparece como un hombre boca abajo con las manos y brazos abiertos, recoge la Fundación de Las Edades del Hombres en su web en su explicación sobre esta pieza externa.

 

La ermita custodia una decoración pictórica única, utilizada en el Románico para hacer llegar al pueblo el mensaje de la Iglesia. Desde la nave hasta la cabecera, todo el templo está ocupado por numerosos frescos que, organizados en diferentes niveles pero bajo el prisma de una narrativa global única, servían para difundir los dogmas fundamentales de la doctrina cristina.

 

Destaca en las pinturas murales de San Miguel la cabecera del templo, donde la iconografía sirve como relato directo de dos episodios de las Sagradas Escrituras, el Libro del Génesis y el Apocalipsis de San Juan. En esta zona pude identificarse, en la banda central de los muros, la representación de los 24 ancianos del Apocalipsis. Situados cuatro en cada uno de los muros este y oeste, y ocho en en los muros norte y sur, la corte de ancianos está perfectamente identificada por la mitra que cubre sus cabezas, la barba y las amplias túnicas que aportan monumentalidad a las figuras.

 

Rodean a este consejo de ancianos decenas de figuras que reresentan, de modo gráfico, episodios y relatos de la historia cristiana. La ermita se convierte en un catecismo visual.

 


Descubra más sobre las Edades del Hombre. Capítulo siguiente

 

 


Con motivo de las Edades del Hombre, Monreal lanza una nueva colección de joyas, Paisaje interior, inspirada en las Edades del Hombre.

Monreal tiendas oro y Las Edades del hombre. Colección Paisaje interior. Joyería Monreal Tiendas Oro, su establecimiento comercial con las mejores marcas de Joyería, relojería y artículos de regalo. Colecciones registradas y exclusivas del Caballo de Soria, Orígenes, Celtiberia y Paisaje Interior.. También en nuestra joyería contamos con modelos de Las Edades del Hombre, Caballo celtíbero, Numancia, Valonsadero, Pinturas rupestres, colecciones Celtas, joyas en Oro, Oro blanco, Plata, Brillantes y Diamantes. Relojes Rolex. Todo en Monreal establecimiento de joyería creado en 1929 se ha venido rigiendo desde aquel año por los mismos principios “Servicio y Calidad”

C/Collado, 32 - 42002 SORIA Tel.: 975 239 320
monrealtiendasoro@telefonica.net
Monreal Estrablecimiento de Joyería fundado en 1929 se ha venido rigiendo, desde aquel año, por los mismos principios: 'Servicio y Calidad'